Diamonds on the inside


Un plato puede estar delicioso, pero si su apariencia nos chirría es posible que ni lo probemos.
Comemos con los ojos, lo cual a estas alturas no es ningún secreto: ¿acaso no estamos hartos de que nos lo digan?
Comemos con los ojos, y no hablo solamente de comida: nos comemos cualquier cosa con ellos. Comemos libros con los ojos, discos, calles, barrios, juegos. Comemos películas con los ojos, y tiendas, y bares, y restaurantes.
Comemos personas con los ojos.

La belleza está en el interior, pero cuando las ventanas están destartaladas ni nos molestamos en asomarnos.
¿¡Superficial yo!?, exclamamos como heridos cuando a alguien se le ocurre insinuarlo.
Y sin embargo comemos con los ojos.
Todos.

¿No te pasa a veces que una idea se te queda grabada en la cabeza y no hay forma de sacarla de ahí?
Comemos personas con los ojos.
¡Personas! Dime cómo puedo olvidar eso.
Y no hay solución porque todos somos parte del problema.
Salvo quizá los ciegos.
Y Superman.
Superman puede comer con los ojos sin ser superficial.

Ben Harper – Diamonds on the inside

Make sure the fortune that you seek is the fortune that you need.

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13 thoughts on “Diamonds on the inside

        1. La verdad es que la foto en la que se basa el dibujo no tengo ni idea de dónde ni cuándo es, pero diría que no es para nada un posado: tiene pinta de ser una autofoto de esas que se hace uno rara vez sin siquiera detenerse y sin pensar 😛

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