Fire with fire

– ¿Qué le digo si pregunta por ti?
– Dile que he muerto.
– Le diré que…
– Que fue rápido, de repente.
– …te llame si te echa de menos.
– Que no lo vimos venir.
– Le diré que en cuanto vuelvas…
– Que no sufrí, sobre todo que no sufrí.
– …pasarás a verla.
– A la gente le gusta oír eso.

No todo el mundo es capaz de entender siempre cuando uno no tiene ganas de mantener conversaciones estúpidas.
Cuando alguien me cuenta milongas y no estoy para tonterías contraataco con chorradas, sin prestar atención a lo que me está diciendo. Enlazo una tras otras hasta que se da cuenta de que no le escucho, de que no me apetece seguirle el juego.
Combato fuego con fuego.

Scissor Sisters – Fire with fire

Just a simple meeting of the minds.

Bulletproof heart

Los corazones a prueba de balas también se rompen. Lo hacen, pero no del todo: únicamente se resquebrajan lo suficiente como para que duela, quizá hasta el infinito, sin llegar a causar la muerte.
Los corazones a prueba de balas, en parte, son una mierda. Sería más fácil si el disparo los destrozara por completo en un instante. El sufrimiento sería mucho menor.
Y así vamos: balazo y tirita, balazo y tirita, balazo y tirita… hasta que se acaban las tiritas, porque las balas siguen cayendo.

Tengo un corazón a prueba de balas.

My Chemical Romance – Bulletproof heart

Let me be the one to save you.

Nineteen stars

Llenaste mi cama de estrellas y aún te sorprende que no fuera capaz de pegar ojo en toda la noche. No sé cómo lo hiciste y no miré el cielo, pero estoy convencido de que aquella noche, de algún modo, lo volcaste. No miré el cielo porque no me hacía falta, porque lo más importante lo tenía allí, entre mis sábanas; y fue todo estrella, estrella, estrella y tú, que esperabas detrás de cada una con una sonrisa dormida que se atrevía a hacerle sombra. Y se la hacía hasta el punto de apagarla.
Las estrellas arden, pero yo quise hacerme el tonto, fingir que no lo sabía y abrazarlas todas, no tanto por aquello de decir anoche abracé cientos de estrellas como por lo de que aparecieras tú siempre que una se consumía.
Traté de consumirlas todas para encontrarte una y otra vez, quemándome poco a poco el cuerpo hasta alcanzar tal temperatura que cuando quise darme cuenta yo era una más. Brillé con tanta intensidad que abriste los ojos, no me viste y sentiste la necesidad de buscarme detrás de aquella luz, que abrazaste con fuerza ignorando el calor hasta haberme consumido. Y desde entonces no soy.

Meg & Dia – Nineteen stars

I won’t let you go tonight.