Whistle for the choir


No has venido a vernos tocar: simplemente estás ahí con tus amigos, bebiendo, fumando aunque digas que no fumas, riendo.
Riendo.
Lo primero que me llama la atención es tu sonrisa. Yo, acostumbrado a que se me queden mirando desde abajo del escenario, me quedo embobado mirándote desde arriba; y cada vez me cuesta más acertar las notas. Menos mal que esta noche ha corrido el alcohol, poniéndose el primero en la lista de prioridades del público, y nadie se da cuenta. Menos mal o no, porque si se dan cuenta ¿qué? Desde que he subido de tu sonrisa a tus ojos mi lista de prioridades se ha ido al garete, porque cuando en una lista sólo hay un elemento ya no puede considerarse tal.
Toco por tocar, por inercia, y me da igual hacerlo bien o mal porque estás ahí: es la primera vez que te miro y es como si de pronto estuviéramos solos, y sé que va a ser así siempre, cada vez que te mire, si es que vuelvo a mirarte, porque ¿qué soy yo? Sólo un músico de éxito. Mientras que tú…
Tú…
Tú eres un misterio, un escalofrío y la sonrisa que lo precede, una mirada y el estremecimiento que la sigue, que me deja tan tocado que podría estallar en carcajadas o echarme a llorar o morir en ese mismo instante y ser feliz. Jodidamente feliz, que uno no puede tener un grupo de rock y no decir palabrotas. Están en el contrato: eso y lo de beber.
Acaba la actuación, ya no estás y como no puedo abrazarte me abrazo a la botella, y como no puedo besarte me entrego a sus labios; se acaba y busco a otra, y luego a otra, y luego a otra, con la mirada cada vez más turbia, esperando abrir los ojos en algún momento y descubrir que esos labios que estoy besando no son de cristal sino de tu carne.
Al llegar a casa me duermo escribiendo sobre ti.

A veces creo que los universos paralelos existen y se entrelazan.
A veces creo que en el universo donde tengo un grupo te vi, me enamoré de ti, te escribí una canción y nunca más te volví a ver.
No a veces, sino siempre, me alegro de considerar este universo como el real; uno donde siento el tema mío porque ha salido de la cabeza de otro yo, pero en lugar de desaparecer has pensado que yo también soy irresistible.

 

The Fratellis – Whistle for the choir

So if you’re crazy, I don’t care, you amaze me. Oh you’re a stupid girl, oh me, oh my, you talk I die, you smile, you laugh, I cry.

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